Te escogí a ti, sí, a ti.
porque me di cuenta de que
encontraste mi punto débil
y eres el único capaz que descubrió
la forma de calmar mi alma indomable.
Me di cuenta de que no solo valías la pena,
sino, también la alegría.
Valía los riesgos, valía la vida...
Valía los riesgos, valía la vida...
Elegí el camino más difícil, ese que me advirtieron no recorrer.
Elegí quererte y todo lo que eso conllevaba, elegí que tu fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, también escuchar tu voz al otro lado en cada llamada.
Llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y a medias tus mentiras.
Que no quería otros abrazos, ni otras manos deambulando por mi pelo.
Nuestro mes del año y nuestro día del mes, que tú fueras mi locura y mi cordura.
Elegí cada ida y venida, las despedidas, elegí la impotencia y la incertidumbre.
El miedo a fallar a cada paso en falso y los impulsos, elegí las miradas, temblar, hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu forma de hacer las cosas.
Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella.
No callarme nada, dártelo todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de mí.
Ser fuerte y luchar un único motivo, darte todas mis oportunidades.
Elegí que tu fueses mi vida, para siempre.
No poner límites, arriesgar y.., jugármela por ti.

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