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viernes, 22 de septiembre de 2017

Tú.

Y siempre apareces de nuevo, rompiendo todos y cada uno de los muros que tanto tiempo me llevo construir, para seguramente tener que volver a construirlos cuando te vayas. Y sé que hay más peces en el mar pero yo quiero nadar junto a ti, aunque sea contra mi propia corriente, muchas veces.

Siempre me llego a plantear si esto de verdad merece la pena, si después de tantas lágrimas, enfados, idas y venidas... todo esto llevará a algún sitio, y justo en el momento en que digo que ni una vez más aparece por mi mente tus ojos, tu sonrisa de niño pequeño, en fin, apareces tú, con tus piques, con tus besos, con todo eso que me hace levitar por unos segundos los pies de la tierra, que me hacen quererte más a cada momento. Es algo que solo tu y yo compartimos y parece tan... mágico, sí, a pesar de los demonios y nuestros infiernos. 

Que después de este tiempo he aprendido a sobrevivir en cada golpe, me ha dado tiempo a contarte las pestañas y a decidir que nunca dejaré que ninguna injusticia te arañé, porque con el paso de los años te he visto de muchas maneras, todas diferentes, y mi favorita es con tu sonrisa a un centímetro de la mía. 

Aunque sé de la existencia de tu paso por otras vidas, conseguiré la clave para que te quedes siempre en la mía y no precises de otros labios que te digan un `me gustas´ por dos besos, porque si nos vieran, nosotros seríamos la revolución a la que ellos temen.  

Porque el frío del invierno empieza a cobrar sentido cuando tú me abrazas.  

miércoles, 19 de julio de 2017

Volver a empezar.

Es necesario.
Sí, has leído bien NECESARIO. 
Quiero sacar de dentro todo aquel dolor que llegue a sentir en mi interior durante noches que parecían eternas o aquellos días en los que no solo las nubes eran las grises.
Tengo que conseguir liberarme de todo el sufrimiento que llevo dentro, no simplemente para sentirme mejor sino porque llevo mucho tiempo callada, curando heridas que seguramente nunca lleguen a cerrarse del todo pero te juro que con tu sonrisa cerca se esta mejor. 
Gracias por ayudarme tanto y te pido perdón por sentir que no es suficiente, pero si te quedas a gusto, no es culpa tuya, soy yo la que tengo que hacer un cara a cara con la vida. Intentando que nadie me restriegue algo más en cara.
Quizá te hayas perdido la mitad del cuento y todos los sentimientos que supongan, pero no te juzgo yo si pudiera me lo hubiera evitado hace mucho tiempo, mas hay algunas cosas que no escogemos.
No quiero tu compasión ni mucho menos, solo necesito tu calor en un mal día, tu ánimo cuando todo se vuelve gris, por pedir te pediría que te quedes, pero eso no se pide.


domingo, 11 de junio de 2017

Mi mitad

La busco a ella, con sus gritos, con sus enfados, sus lágrimas y sus días grises, con su imperfección perfectamente distribuida, con sus celos, con sus miedos, sus `ya no sé nada´ en los que saco mi faceta de psicóloga, con su filosofía, con las tardes de `necesitaba decírtelo´, con sus ganas de matarme, con sus abrazos porque si algo sé de ellos es que en ellos te da un pedacito de sí sobretodo cuando los necesito y no los pido, con sus miradas que dicen `lo cataste ¿no?´ o `gracias por estar´ en los días buenos y en los días malos, la quiero a ella. 
La busco a ella cuando llora y no me quiere explicar el por qué, cuando pague conmigo lo que no se atreve con los demás, la busco a ella en los fines de semana de viaje, por si necesitamos poner los colores en una tarde de sofá, las risas que vienen después del dolor, los planes que parecen que no van a llegar nunca, las visitas inesperadas, por si nos necesitamos. 
También la busco a ella con sus `haz lo que te pete´, con su caminar rápido cuando hay toda prisa del mundo, las busco a ella en sus vaciles, en sacarnos de quicio y a que se meta conmigo de la nada, sencillamente, la busco a ELLA. 

A ti, que has estado en mis `por qués´ aunque te estuvieras muriendo de sueño has estado para ayudarme, para animarme, que has estado en mis comeduras de cabeza para llegar a la conclusión de que no tenía importancia, ahí estabas aunque no tuvieras ganas de darme consejo, como una hermana teniéndome tu mano (recuerda Porcía jajajaja), a veces creo que no me doy cuenta de la suerte que he tenido desde el primer segundo en el que te cruzaste en mi camino y es que pienso que no soy consciente y que me quedo corta con las veces que te doy las gracias. por eso quiero decirte: Muchas gracias, una vez más y todas las que hagan falta. 

Creo que no hay mayor alma gemela que esa amiga que quizá cuando la conociste no te cayó del todo bien o era impensable y acabó siendo tu inseparable. Y escuchar su carcajada cuando tienes un momento incómodo con alguien, por cada ida de cabeza, por las veces que pasaron cosas surrealistas, por cualquier mínima cosa,  y guardarla en tu memoria y reproducirla cuando las cosas no salen como esperas o cuando la tienes lejos. 

No tengo ni idea de como lo haces pero cuando estoy a tu lado el tiempo vuela, hagamos lo que hagamos, sea una tarde tonta, estemos de turismo por lugares extraños o lo que sea, creo que nunca invertí tan bien el tiempo. 


∞ INCONDICIONAL.